Michel Houellebecq 2015
Valoración: Bastante bueno.
Houellebecq la ha vuelto a liar, no hay más que darse una vuelta por internet para comprobar que sí, que otra vez Houell... ha vuelto a poner el dedo en la llaga de más de uno, y su último libro- como todos los demás- está rodeado de polémica. Estoy empezando a sospechar que no es casual.
El planteamiento de Sumisión es el siguiente: en París- cuna de las libertades, la revolución francesa y todo lo demás- en el año 2022, un partido islámico llega al poder. Lo hace mediante unas elecciones democráticas- nada de terrorismos, ni pucherazos- y ayudado por partidos de izquierdas que andan un poco nerviosillos a cuenta del nada despreciable auge de la ultraderecha de Le Pen, que viene pegando fuerte. Es decir política-ficción más que interesante dada la situación geopolítica actual.
¿Y cómo se toman esta situación los franceses? Ni idea, quién nos cuenta la historia es el Sr. François, que es el típico protagonista que le gusta a Houellebecq: un capullo integral representante de la decadencia de la clase media parisina. Me explico: El Sr. François es profesor universitario, vive y trabaja en París, es soltero y le gusta tener relaciones sexuales con sus alumnas, con una por curso, después del verano suelen abandonarle. Ronda los cuarenta y a pesar de haber realizado una tesis brillante sobre Huysmans (escritor del XIX convertido al catolicismo en su madurez), su carrera parece estancada: no escribe, da clases en una universidad pública sin mucho prestigio y su vida social es casi inexistente. Le gusta emborracharse, no duda en recurrir a la prostitución, no tiene inquietudes políticas y desde luego no tiene ningún interés en la vida religiosa. Así que ¿qué puede saber el Sr. François sobre lo que opinan de esta situación las mujeres, con las que no habla, o las clases trabajadoras, o el común de los mortales?
Sumisión es una novela que cuenta con muchos detractores y con muchos defensores, yo me sitúo entre estos últimos. Me ha parecido muy entretenida- salvo los fragmentos sobre Huysmans- y me ha gustado especialmente lo mal que trata el autor a su protagonista. Este libro huele a sarcasmo y en algunos momentos pueden apreciarse matices de sátira. Quizá el momento de la publicación y posteriores acontecimientos (Charlie Hebdo y atentado/masacre en París) no han ayudado mucho a tomarse esta novela con el tono un tanto gamberro que a mi juicio tiene, porque a Houellebecq le gusta provocar a sus lectores, sí, pero estoy empezando a sospechar que también le gusta reírse un poco de ellos.
El planteamiento de Sumisión es el siguiente: en París- cuna de las libertades, la revolución francesa y todo lo demás- en el año 2022, un partido islámico llega al poder. Lo hace mediante unas elecciones democráticas- nada de terrorismos, ni pucherazos- y ayudado por partidos de izquierdas que andan un poco nerviosillos a cuenta del nada despreciable auge de la ultraderecha de Le Pen, que viene pegando fuerte. Es decir política-ficción más que interesante dada la situación geopolítica actual.
¿Y cómo se toman esta situación los franceses? Ni idea, quién nos cuenta la historia es el Sr. François, que es el típico protagonista que le gusta a Houellebecq: un capullo integral representante de la decadencia de la clase media parisina. Me explico: El Sr. François es profesor universitario, vive y trabaja en París, es soltero y le gusta tener relaciones sexuales con sus alumnas, con una por curso, después del verano suelen abandonarle. Ronda los cuarenta y a pesar de haber realizado una tesis brillante sobre Huysmans (escritor del XIX convertido al catolicismo en su madurez), su carrera parece estancada: no escribe, da clases en una universidad pública sin mucho prestigio y su vida social es casi inexistente. Le gusta emborracharse, no duda en recurrir a la prostitución, no tiene inquietudes políticas y desde luego no tiene ningún interés en la vida religiosa. Así que ¿qué puede saber el Sr. François sobre lo que opinan de esta situación las mujeres, con las que no habla, o las clases trabajadoras, o el común de los mortales?
Sumisión es una novela que cuenta con muchos detractores y con muchos defensores, yo me sitúo entre estos últimos. Me ha parecido muy entretenida- salvo los fragmentos sobre Huysmans- y me ha gustado especialmente lo mal que trata el autor a su protagonista. Este libro huele a sarcasmo y en algunos momentos pueden apreciarse matices de sátira. Quizá el momento de la publicación y posteriores acontecimientos (Charlie Hebdo y atentado/masacre en París) no han ayudado mucho a tomarse esta novela con el tono un tanto gamberro que a mi juicio tiene, porque a Houellebecq le gusta provocar a sus lectores, sí, pero estoy empezando a sospechar que también le gusta reírse un poco de ellos.


